Hay veces en que una historia deportiva trasciende marcas, medallas o podios. Y a veces ocurre que una niña de 12 años, aún en edad de correr por el parque y cazar insectos, emerge en una piscina de los Mundiales de natación en Singapur y cambia el foco de todo un campeonato. Es lo que ha hecho Yu Zidi, prodigio chino que no solo ha asombrado con su rendimiento, sino que ha puesto en jaque a la propia federación internacional, que ahora se plantea cambiar las normas por su caso.

Zidi fue cuarta en los 200 metros estilos, a apenas seis centésimas del bronce, y este jueves repitió la misma posición en la final del 200m mariposa. Lo hizo con un tiempo de 2m06,43s, quedándose a apenas 31 centésimas del bronce que se colgó la australiana Elizabeth Dekkers. Lo rozó. Pero, más allá del resultado, volvió a demostrar que no está en los Mundiales por accidente: con solo 12 años, se codea con la élite del mundo.

La aparición de Yu ha desatado un torbellino. “Nunca imaginamos que una niña de 12 años nadaría así”, confesó Brent Nowicki, director ejecutivo de World Aquatics, la federación internacional. El reglamento permite que menores de 14 años compitan solo si lograban las mínimas A. Pero casi nadie pensó que los niños pidieran alcanzarlas. Zidi lo hizo en el campeonato chino. “Nuestros estándares son tan estrictos que no pensé que una niña tan joven tuviera el potencial para lograr esos tiempos”, añadió Nowicki, dejando claro que la federación revisará el reglamento: “Echaremos un vistazo y veremos si necesitamos dar más pasos o si nos sentimos cómodos donde estamos”.