Kamala Harris, el último líder conocido, al menos oficialmente, del Partido Demócrata, ha anunciado este miércoles que no se postulará como gobernadora de California el próximo año, lo que deja entrever la posibilidad de que pueda preparar una tercera candidatura a la Casa Blanca en 2028.

“Durante los últimos seis meses, he dedicado tiempo a reflexionar sobre este momento de la historia de nuestra nación y sobre la mejor manera de continuar luchando por el pueblo estadounidense y promoviendo los valores e ideales que aprecio”, ha dicho la exvicepresidenta de Joe Biden y posterior contrincante de Donald Trump en 2024, en un comunicado emitido por su oficina.

“He pensado seriamente en solicitar al pueblo de California el privilegio de servir como su gobernador. Amo este Estado y a su gente. Es mi hogar. Pero después de una profunda reflexión, he decidido que no me postularé para gobernador en esta elección”, añade la exvicepresidenta.

La decisión de Harris multiplica el juego de adivinanzas no solo sobre su futuro político tras la derrota frente a Trump en noviembre pasado. También sobre otros movimientos, puede que inminentes, en su partido, entre los que podría destacar el esperado paso al frente, hacia la Casa Blanca, del actual gobernador de California, Gavin Newsom.