En cualquier cocina, por muy minimalista que sea, y por muy maniático del orden que sea el cocinero, siempre acaba quedando algún trapo por ahí tirado. A veces colgado de un tirador, otro arrugado sobre la encimera, otro en la manilla del horno, y de repente, cuando lo necesitamos, no sabemos dónde está. Cuando nos queremos dar cuenta, ya hemos sacado más trapos del cajón y nos vemos con tres trapos usados en la cocina, y todo eso pasa porque nos falta un sitio claro de referencia para dejarlos y tenerlos siempre a la vista.

Estos pequeños colgadores adhesivos se han creado justo para resolver este problema. Este paquete incluye seis colgadores pensados para que tengas siempre un lugar a mano donde dejar el trapo en la cocina.

Este tipo de colgador apenas ocupa espacio; los puedes instalar en una pared lisa o sobre azulejos fácilmente, pero evita utilizarlo sobre paredes rugosas o en malas condiciones para que el adhesivo funcione. El diseño está pensado para que el trapo se quede colgado con un simple gesto apretando con el dedo, y para sacar el trapo tan solo tendrás que tirar de él y saldrá fácilmente.

Si eres de esas personas a las que no les gusta hacer agujeros en las paredes, esta solución te viene como anillo al dedo. La parte trasera del colgador es autoadhesiva, así que solo necesitas una superficie limpia y lisa para pegarlo. No tendrás que usar taladro, ni tornillos, ni martillo, ni nada que te pueda complicar la instalación.