La organización de una cocina puede convertirse en todo un quebradero de cabeza. ¿Dónde pongo la cafetera de cápsulas?, ¿y la freidora de aire? Al final, los electrodomésticos acaban ocupando casi toda la encimera y, lo que es peor, dejan sin sitio a uno de los accesorios más esenciales: el escurridor de platos.

Para aquellos que tengan la cocina pequeña y necesiten optimizar el espacio, o simplemente buscan un gadget menos voluminoso, desde EL PAÍS Escaparate traemos el truco superventas que mantiene el orden en tu encimera por menos de 20 euros.

Se trata de un escurridor de platos que no ocupa casi nada gracias a su estructura plegable que no ocupa apenas espacio y se recoge y se guarda fácilmente cuando no se está usando. Se coloca directamente sobre el fregadero y la encimera queda más despejada.

Está fabricado en acero inoxidable, lo que garantiza durabilidad y resistencia. Además, cuenta con bordes de silicona antideslizantes, libres de BPA, que se agarran con firmeza a la superficie.

Pero no solo sirve para escurrir platos: también se pueden apoyar sobre él ollas y sartenes calientes sin preocuparse por dañar la superficie. Soporta hasta 232 °C, aguanta hasta 40 kg y sus medidas, 44x38 cm, se adaptan a la mayoría de fregaderos. ¿Lo mejor? Se puede cortar para ajustarlo según tus necesidades.