Tarde de playa en la playa sanluqueña de Bonanza. La gente disfruta del sol en la arena, mientras cinco personas hacen lo propio en una embarcación recreativa, mar adentro. De improviso llegan cuatro tipos a bordo de dos motos de agua y se lían a tiros contra los ocupantes del barco. Buscan a un narco local, uno de esos que forma parte de la cartera de viejos conocidos de la policía por su afición a mover hachís. Él los conoce: son los mismos que intentaron atropellarlo el año pasado. Así que se tira al agua para escabullirse, pero ellos lo ca...
pturan, le dan una paliza y huyen.
“En resumidas cuentas: le cogieron en el agua, se lo llevaron, le dieron su correspondiente susto, agresión incluida y lo soltaron para que supiera lo que tenía que hacer”, resume una fuente conocedora de los hechos. Ocurrió el pasado 28 de junio, pero pese a lo espectacular de la escena, no ha trascendido hasta este martes, cuando investigadores de las brigadas locales de Sanlúcar y provinciales de Cádiz de la Policía Judicial han dado con los cuatro secuestradores. Pertenecían a un “violento clan familiar” del barrio de las Tres Mil Viviendas de Sevilla y han acabado detenidos tras un despliegue policial que ha precisado de varias unidades para garantizar la integridad de los agentes.






