El acuerdo entre Estados Unidos (EE UU) y la Unión Europea (UE) para fijar un arancel del 15% a las exportaciones comunitarias a ese país ya cuenta con el rechazo de la industria alimentaria española.
La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), la principal patronal del sector en el país, carga contra la medida, que califica como una “imposición” del gobierno estadounidense, y que, a su juicio, “perjudica los intereses de la industria española de alimentación y bebidas”. Una oposición que se extiende al sector vinícola, uno de los más afectados por la imposición de gravámenes al comercio con EE UU. La asociación europea del sector considera que la medida tendrá un ”grave impacto", que puede llegar a una contracción de las ventas del 10% hacia ese mercado, el primero de destino para los vinos envasados españoles.
“Es mejor un acuerdo que una guerra comercial abierta, pero no nos resignamos a que las exportaciones de nuestros productos a EE UU estén penalizadas con un arancel del 15%”, explica en un comunicado el presidente de FIAB, Ignacio Silva. “Es una imposición que rompe con el equilibro del libre comercio”, añade.
EE UU es el principal mercado para la industria española de alimentación y bebidas fuera de la UE, con 3.365 millones de euros comercializados a ese país durante 2024, lo que representó un alza de casi el 23% respecto al año anterior, en parte motivado por el inicio de los acopios en la recta final del año. Este país tiene una cuota del 14,3% de todas las exportaciones agroalimentarias españolas, según datos del Ministerio de Agricultura relativos a 2024. Aceite de oliva, vino y legumbres y hortalizas en conserva fueron los principales productos exportados. España es el principal productor mundial de aceite de oliva, y el principal exportador a EE UU: en 2024 generó exportaciones de cerca de 1.200 millones.







