Marcada por el poder y la muerte, la familia Kennedy es la única dinastía que ha habido en Estados Unidos. Una especie de familia real, cuyas historias y tragedias han trufado innumerables documentales, películas y series. En la actualidad, la relación entre John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette, fallecidos en un accidente de avioneta en julio de 1999 apenas dos años después de su boda, va a desgranarse en la primera temporada de American Love Story, una serie a cargo del productor y guionista Ryan Murphy, conocido por éxitos como American Horror Story o Dahmer. Y a Jack Schlossberg, nieto de John F. Kennedy y Jacqueline Kennedy Onassis y sobrino de John F. Kennedy Jr., este proyecto no le gusta. Pero sobre todo no le gusta Murphy, con quien ha empezado una batalla pública.

El mes pasado, Schlossberg, de 32 años, acusó a Murphy de “aprovecharse” de la vida de su tío “de un modo grotesco”. “Para aquellos que se preguntan si alguna vez consultaron a su familia, o si tiene algo que ver con los nuevos programas que se están haciendo sobre él, la respuesta es no”, dijo en un vídeo publicado en los stories de su cuenta de Instagram. Y añadía: “Para que conste, creo que la admiración por mi tío John es grandiosa. Lo que no creo que sea genial es sacar provecho de ello de una manera grotesca”. “El derecho a la privacidad, que incluye la capacidad de controlar su propio nombre e imagen, no sobrevive a la muerte en el Estado de Nueva York”, continuó. Y se lamentaba: “Se le considera una figura pública, por lo que no hay mucho que podamos hacer”.