La Guardia Civil desalojó el miércoles, en torno a las dos de la tarde, a un grupo de unas 50 personas, la mayoría menores de edad, que iba en un vuelo que iba a despegar del aeropuerto de Valencia y viajaban en dirección a París con la compañía Vueling. El comandante del avión llamó a los agentes para que desembarcaran al grupo después de que muchos de ellos interrumpieran y alteraran el desarrollo del vuelo. “La actuación del personal a bordo respondió exclusivamente a un comportamiento que comprometía la integridad del vuelo, así como a la seguridad de los pasajeros y de la operativa en su conjunto”, ha asegurado Vueling en un comunicado, que niega que sea un acto de antisemitismo como asegura un ministro israelí y varios medios de comunicación israelíes. Los menores, de nacionalidad francesa, son judíos y, según la compañía aérea, han regresado a Francia en diferentes vuelos.
La compañía explica que el grupo de pasajeros, con edades comprendidas entre los 10 y los 15 años que venían de un campamento, “adoptó una actitud altamente conflictiva, poniendo en riesgo el desarrollo seguro del vuelo, manipulando de forma indebida el material de emergencia e interrumpiendo la demostración obligatoria de seguridad, omitiendo reiteradamente las instrucciones del personal de cabina”.










