El 11 de agosto de 2014 todo cambió en la vida de la familia de Robin Williams. Los problemas de insomnio del actor y sus alucinaciones le habían obligado a dormir en una habitación diferente a la de su mujer, Susan Schneider. Todo comenzó unos meses antes, cuando se hizo evidente que
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://elpais.com/elpais/2020/09/21/icon/1600685536_502169.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/elpais/2020/09/21/icon/1600685536_502169.html" data-link-track-dtm="">algo no iba bien en la cabeza de su marido: tenía dificultad para actuar, recordar guiones y relacionarse con amigos de toda la vida. Esa mañana de agosto, ella se levantó y se extrañó de no verle dando vueltas por casa. Pensó que estaría descansando. Unas horas más tarde, recibió la llamada de su asistente: Robin Williams se había quitado la vida durante la noche en una de las habitaciones de la casa. Este pasado 21 de julio el también comediante habría cumplido 74 años y, en esta fecha señalada, su hijo Zak (42 años) ha querido recordarle en redes sociales.
“Hoy habría sido el 74 cumpleaños de mi padre. Cada año, esta época llega con dificultad. En solo 60 días, pasamos por el Día del Padre, su cumpleaños y el aniversario de su muerte. Es un tramo de tiempo tierno y complicado. Uno que pide mucho al corazón”, comienza el escrito que va acompañado de una imagen del intérprete de joven durante el rodaje de Good Morning, Vietnam (1987). El perfil de Instagram de Zak, donde acumula 56.600 seguidores, es un espacio donde mantiene vivo el recuerdo de su padre en cada fecha destacada con sentidas publicaciones.






