Hace apenas cuatro años, Michelle Agyemang observaba a sus referentes desde la banda. Era recogepelotas en Wembley durante en el encuentro entre Inglaterra e Irlanda del Norte. Agyemang, entonces, era una adolescente de 15 años. “Beth Mead consiguió un hat trick que nunca olvidaré. Fue una experiencia incalculable”, confesó a la BBC. Hoy, con tan solo 19 años, es la gran revelación de la Eurocopa, y la heroína de su selección: es la jugadora más joven de las 23 convocadas, autora de tres goles en cuatro partidos con la absoluta —debutó en abril, y tan solo había disputado 15 minutos antes de llegar a este torneo— y clave en las dos eliminatorias que han llevado a Inglaterra hasta la final. “Es un momento de cerrar el círculo. Entrar y ahora ser parte del equipo… es una locura pensarlo”, aseguró. En esta Eurocopa ha dejado claro su valor.
Contra Suecia, en cuartos de final, Inglaterra perdía 2-0 y parecía que estaba fuera de la Eurocopa. Wiegman, fiel a su estilo, reaccionó tarde, pero con acierto: entró Chloe Kelly para agitar el ataque, asistió a Lucy Bronze para el 2-1, y luego Agyemang, apenas 11 minutos sobre el césped, firmó el empate que mandó el encuentro a prórroga y a penaltis para terminar venciendo. En su breve intervención, fue la jugadora inglesa que más veces pisó el área rival —cinco— en todo el encuentro. Contra Italia, el guion se repitió: entró en el minuto 85 y en el 96 marcó el tanto salvador que forzó la prórroga. Una vez más, cuando Inglaterra lo necesitaba, apareció la joven gunner.












