Dicen que Getafe se ha convertido en el escenario de las inauguraciones herméticas. Los políticos ya no se empeñan en esas presentaciones con solera donde los flashes iluminan sus sonrisas mientras se muestran victoriosos. No es que ahora hayan decidido apostar por un perfil discreto y ahorrar en costes. Tal vez el gran síntoma de este hermetismo es que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, nunca ha acudido a la inauguración de ningún bloque del Plan Vive en Getafe, a pesar de que este municipio es, con 864 viviendas, la localidad que más hogares alberga del buque insignia en materia de vivienda social impulsado por el Gobierno regional.
“Saben que la asociación de vecinos del barrio está muy movilizada y si vienen vamos a protestar”, cuenta José María Checa, vecino de 32 años, comercial en una editorial, beneficiario del Plan Vive en la zona de Los Molinos y también una de las voces más reivindicativas tras comprobar la retahíla de defectos que han ido apareciendo en estas promociones, al igual que sucedió en Alcorcón o Alcalá de Henares. En un Excel documentó hasta 29 desperfectos sin llegar a haber hecho todavía un uso verdadero del inmueble.
El momento de mayor tensión se vivió el 3 de febrero, cuando Miguel Ángel Bernal, de 30 años, le estaba gratinando unos macarrones con tomate a su novia para el día de su cumpleaños. Era media mañana cuando, de pronto, se fue la luz de todo el edificio. Un apagón general en parte de los bloques del Plan Vive en Los Molinos que venía derivado de otro corte de luz unos días atrás. El apagón no fue un asunto menor: duró 17 días.






