La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha advertido al presidente chino, Xi Jinping, de que las relaciones entre la UE y China “han alcanzado un punto de inflexión” ante el inasumible desequilibrio comercial. “Reequilibrar nuestras relaciones bilaterales es esencial porque, para ser sostenibles, las relaciones deben ser mutuamente beneficiosas”, ha señalado la jefa del Ejecutivo comunitario durante uno de los encuentros de la cumbre UE-China, que se celebra este jueves en Pekín.
La visita de la alemana, que viaja junto al presidente del Consejo, António Costa, no deja de momento ningún anuncio sustancial. Era el guion previsto. La cumbre coincide con el simbólico aniversario de los 50 años de relaciones diplomáticas entre la UE y China, pero llega en un momento en que los lazos están muy tocados, a medida que crece la lista de agravios mutuos, sin que parezca que haya soluciones a la vista.
El encuentro, celebrado en el Gran Salón del Pueblo, el edificio que alberga los grandes eventos en Pekín, en uno de los flancos de la plaza de Tiananmen, ha estado plagado de palabras bienintencionadas. Xi ha alabado los “fructíferos resultados” del medio siglo de relaciones, y ha animado a ambas partes a “respetarse mutuamente, buscar terrenos comunes dejando a un lado las diferencias, mantener la apertura y la cooperación, y procurar beneficios mutuos y ganancias compartidas”, según la lectura oficial del encuentro difundida por Pekín.











