Las salas de cine siguen sin lograr recuperar a los espectadores que perdieron durante la pandemia. Menos a los que ya antes habían decidido que dedicarían su tiempo libre al streaming. Desde entonces, esas mismas salas han buscado todo tipo de métodos para que los fieles vuelvan a la ceremonia de ver una película en una sala oscura. Butacas cada vez más amplias, experiencias premium, comida de lujo y hasta el 4D, donde las sillas se mueven y si uno está viendo una película de tornados puede salir del cine con el pelo alborotado. Una de las razones por las que algunos creen que las nuevas generaciones no van ya al cine es que allí (teóricamente) deben dejar de usar su apéndice más preciado: el móvil.

Seguramente por eso, en el mundo de las grandes compañías tecnológicas y de ingeniería social empiezan a buscarse soluciones que permitan combinar la experiencia del séptimo arte con la de consultar la pantalla del dispositivo de marras. El primero en ponerse a ello ha sido el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, que ya había hecho algunas pruebas (fallidas) con este asunto pero que ahora cree tener el santo grial en sus manos: el chatbot Movie Mate, que anima a los espectadores a usar sus móviles mientras se ve el filme y lo hace en directo... o esa es la intención del juguete. Lo desveló The New York Times el mes pasado: durante una proyección de la película M3GAN, los asistentes al pase en una sala de la cadena AMC en Los Ángeles fueron animados a usar su móvil para participar en un experimento interactivo. Según las instrucciones de Meta, la protagonista de la película le mandaría mensajes a su dispositivo e incluso podrían charlar con ella. “Esto les va a sonar raro, pero, por favor, saquen y enciendan sus móviles”, informó una voz antes de iniciarse la película.