La edición de Traitors España que acaba de terminar en Antena 3 ha tenido de todo: villanos que no han dudado en apuñalar por la espalda a sus propios compañeros de bando; traidores que se veían superados por su mala conciencia; jugadores perdidos que no se enteraban de la misa la mitad... Y tensión, intriga y muchos giros. Hasta el capítulo final guardaba decisiones sorprendentes y un desenlace imprevisto.
Si el programa ha tenido un aspecto negativo es que apenas nadie lo ha visto y ha sido complicado encontrar alguien con quien comentar lo sucedido semana a semana. Es una exageración, claro que lo ha visto gente: ha tenido una media de 645.000 espectadores y un 8,5% de cuota (a falta del dato de la final); pero no son buenas cifras para una cadena acostumbrada a liderar. Es un formato que se habría merecido buenos resultados y que despertara conversación semana a semana, tenía todos los ingredientes para ello. Lo bueno es que es un programa muy disfrutable en maratón, y ahora está disponible al completo para degustar al ritmo que se desee en Atresplayer.
Quien se anime a darle una oportunidad este verano, lo primero que tiene que saber es que debe tener algo de paciencia. Los dos primeros episodios, especialmente el primero, con sus presentaciones de personajes y las primeras alianzas, se hacen cuesta arriba. Pero una vez que el espectador ya tiene a los participantes ubicados, una vez que han destacado los primeros protagonistas y que se han eliminado algunos jugadores, el formato toma velocidad de crucero y no para hasta el final.






