¿Has oído hablar de los cultivos hidropónicos? En ellos se aplica un método de cultivo que prescinde de la tierra. En su lugar, los agricultores que lo practican sustituyen el suelo agrícola por disoluciones minerales provistas de todos los elementos necesarios para que crezcan las plantas: lo pueden hacer en un medio inerte como la grava o con una solución basada solo en agua. La hidroponía se plantea así como una opción que promueve cultivos más sostenibles y ecológicos. ¿Sabías que puedes practicarla en tu propia casa? Solo necesitas adquirir un jardín inteligente como cualquiera de las propuestas de esta comparativa.

Junto al agua y las semillas, emplean una solución especial que ayudan al crecimiento de la planta (esta dependerá de cada fabricante) y recurren a un sistema de iluminación LED; aunque van conectados al suministro eléctrico, su consumo energético es bajo. Una de sus ventajas es que la iluminación y el riego son automáticos.

En casa solo tengo plantas resistentes y que no necesitan mucho cuidado por mi parte y nunca he probado los huertos domésticos. Cuando descubrí estos jardines inteligentes, que prácticamente hacen todo solos, me animé a probarlos. Con estos modelos he podido comparar cómo es el proceso de montaje y puesta en marcha de cada uno. Además, una vez todo listo, ha sido posible comprobar su funcionamiento y, en último término, si las semillas plantadas (albahaca, cilantro, romero, menta y cebollino) germinan o no y cómo van floreciendo. Así y, para sacarles el máximo partido, tuve en cuenta las siguientes características: