La empresa china Pop Mart, cuyas acciones se revalorizan un 165% este año en la Bolsa de Hong Kong, se desplomaron este viernes tras conocerse a través de un medio estatal chino que el Gobierno de Pekín exigirá una regulación más estricta de los juguetes de caja sorpresa y las tarjetas coleccionables. La norma, de aprobarse, aviva la preocupación por el popular negocio de las muñecas Labubu, producto estrella de la compañía.

Si bien la noticia no mencionó a Pop Mart directamente, esta publicación asustó a los inversores, en medio del furor por sus muñecas monstruosas con dientes. Pop Mart suele vender sus figuras dentro de una caja sorpresa, lo que significa que el comprador no sabe qué personaje específico contiene hasta que la abre.

Las acciones del fabricante de juguetes con sede en Pekín, cuyo valor de mercado ronda los 40.000 millones de dólares, llegaron a caer hasta un 6,6% en Hong Kong, si bien la pérdida final fue de un 3,6%, tras caer un 5,3% el jueves. Bloks Group, que vende productos similares, cayó hasta un 9,3%.

China busca endurecer las regulaciones sobre las tarjetas sorpresa y las cajas misteriosas, ya que algunos de los modelos de negocio actuales inducen a los menores a la adicción a la compra de estos productos, según un artículo publicado en El Diario del Pueblo, el periódico insignia del Partido Comunista Chino, que cita a expertos legales.