Aunque andan repartidos por el mundo —Lamine Yamal (Brasil), Dani Olmo (Italia), Eric García (Estados Unidos), Pedri (Tanzania), Balde (República Dominicana)—, los jugadores del Barcelona siguen con un ojo en la Ciudad Deportiva Joan Gamper. Y hay una frase que se repite en los WhatsApp de los azulgrana: “Está hecho”. Algunos le añaden el emoticono del fuego; todos hacen referencia al fichaje de Nico Williams por el Barcelona. En la dirección deportiva de la entidad catalana, sin embargo, son más prudentes: “Es verdad...
que estamos cerca de llegar a un acuerdo, pero todavía faltan resolver varios flecos; algunos son más fáciles y otros más complicados”.
Después de que el verano pasado Joan Laporta insistiera en el fichaje de Nico Williams, hasta el punto de irritar a su homólogo en el Athletic —“el respeto es una base fundamental, o así lo concebimos desde el Athletic, que no tiene como fórmula someter a una presión pública a jugadores con contrato en otros clubes”, se quejó Jon Uriarte—, cuando el presidente azulgrana planificaba la temporada 2025-2026 con el director deportivo Deco concluyó que el Barcelona debía descartar la contratación del delantero del Athletic. “Hay trenes que pasan una sola vez”, comentaba a su círculo más cercano.







