La fama y el éxito deben de tener muchas cosas buenas, pero también una contrapartida con la que no todo el mundo está dispuesto a lidiar: la sobreexposición continua. Sabrina Carpenter (Quakertown, Pensilvania, 26 años), la cantante y sensación del pop actual

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a-sabrina-carpenter-para-convertirse-en-la-sensacion-pop-del-momento.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/cultura/2025-01-05/que-tecla-ha-tocado-la-traviesa-sabrina-carpenter-para-convertirse-en-la-sensacion-pop-del-momento.html" data-link-track-dtm="">que se prevé seguirá creciendo, sabe bien que las miles de personas que cantan y bailan sus canciones en los conciertos vuelven a casa con miles de fotos de ella y su espectáculo hechas con un teléfono móvil. Imágenes sobre las que la artista no tiene ningún control.

Carpenter, que el próximo 29 de agosto lanzará su séptimo disco Man’s Best Friend y del que este mes de junio ya lanzó el adelanto Manchild, ha hablado ahora de la posibilidad de prohibir los teléfonos móviles en sus conciertos en declaraciones a la revista de música Rolling Stone. En un tono cercano a la broma, asegura que uno de los motivos por los que se plantea este veto es porque no quiere que sus seguidores la lleguen a grabar y fotografiar sobre el escenario cuando sea mayor, aunque se muestra comprensiva sobre esta nueva realidad en la que son muchos quienes tienen más interés en grabar los conciertos que en vivirlos. “He crecido en la era de la gente con iPhones en los conciertos. Desgraciadamente, me parece supernormal. No puedo culpar a la gente por querer tener recuerdos”, asegura.