El hasta ahora portavoz parlamentario y vicesecretario general del PSN, Ramón Alzórriz (Pamplona, 1973), ha dimitido este miércoles de todos sus cargos en el partido tras “perder la confianza” de María Chivite, presidenta navarra y secretaria general del PSN. Lo ha hecho en el mismo día en el que se ha conocido que la UCO encontró una escritura de 2016 según la cual Santos Cerdán tenía el 45% de las participaciones de una empresa clave de la trama, Servinabar, en la que trabajó su pareja. La empresa navarra formó parte de la UTE a la que se le ha adjudicado la mayor obra pública de la última década en Navarra: la duplicación de los túneles de Belate.
Según ha confirmado Alzórriz en una comparecencia convocada a última hora de este miércoles, su pareja habría formado parte de la plantilla de dicha entidad, pero él nunca informó de esta circunstancia a María Chivite, lo que, según sus propias explicaciones, ha provocado la “pérdida de confianza” de la presidenta navarra en la gestión del número dos de los socialistas navarros.
El ya ex número dos del PSN ha informado en la comparecencia de que su pareja ha estado trabajando en la empresa Servinabar desde 2021 a 2024, “una información que la presidenta no sabía y que he considerado que debería saber”. Alzórriz ha precisado que él no tenía conocimiento de que Cerdán era partícipe en Servinabar y ha explicado que su novia “tenía trabajo precario” antes de ser contratada en la empresa, en la que “empezó a trabajar ahí en mejores condiciones”.









