La Comisión Europea ha forzado a AliExpress a controlar la venta de productos ilegales como medicinas, suplementos alimenticios o material para adultos; advertir a los usuarios cuando hay productos sospechosos o tener una mecanismo de publicidad transparente. En definitiva, Bruselas obliga a la filial del gigante chino del comercio electrónico, Alibaba, a cumplir con el reglamento de servicios digitales (DSA, por sus siglas en inglés) tras abrirle una investigación en la que señaló las posibles infracciones que estaba cometiendo y negociar la solución, según la propia Comisión. Esta decisión no lleva aparejada, por ahora, una sanción económica.
Junto a esta medida, el Ejecutivo de la UE ha llegado a la conclusión preliminar de que “AliExpress no tiene en cuenta los limitados recursos que dedica a sus sistemas de moderación para evitar la difusión de productos ilegales, subestimando ese riesgo”. Otros hallazgos fueron que “los sistemas proactivos de moderación de contenidos de AliExpress presentaban fallos sistémicos, lo que permitía la manipulación por parte de comerciantes malintencionados”. Esta parte de la resolución de este miércoles es preliminar.
En marzo de 2014, los técnicos de la Comisión abrieron una investigación sobre AliExpress tras encontrar indicios de que no cumplía con la norma que obliga a los grandes actores de mercados y servicios digitales a tener unas obligaciones adicionales a las del resto. Las plataformas digitales como AliExpress, X, Amazon y otras tienen más exigencias en la norma europea que otras por ser más grande el daño que pueden ocasionar en colectivos vulnerables (menores, minorías...). De ahí que cuando se hayan indicios de infracción, se abre rápidamente un proceso en el que es la empresa la que tiene que demostrar que no es así y debe ofrecer compromisos de adaptación al DSA.








