El exministro socialista José Luis Ábalos intentó evitar que los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil interviniera, durante el registro que hicieron en su domicilio de Valencia la pasada semana, un disco duro, según destaca el atestado levantado por el instituto armado y que se ha incorporado a la causa que instruye en el Tribunal Supremo el magistrado Leopoldo Puente. Fruto del registro, los agentes se hicieron con un total de 34 “evidencias digitales” ―ente ellas tres teléfonos móviles, discos duros, memorias externas y tarjetas SIM―, así como cinco libretas y diversos documentos en papel, según el acta de la diligencia a la que ha tenido acceso EL PAÍS.
Los investigadores entraron en el domicilio de Ábalos a las 8.50 de la mañana del pasado 10 de junio y, junto al exdirigente del PSOE, encontraron a una mujer. Según detalla la Guardia Civil, el supuesto intento de evitar que los agentes se hicieran con el disco duro se produjo al inicio . Ábalos solicitó que la mujer que se encontraba en aquel momento con él, identificada como Anaís D. G., pudiera abandonar la vivienda para pasear el perro que tenían. En ese momento, uno de los agentes observó como el exministro indicaba a la mujer que se llevara algo para desayunar, tras lo cual esta se dirigió a una de las habitaciones. Cuando la mujer iba a salir de la casa, este guardia civil se percató de que parecía llebar “algo oculto en su pantalón”, por lo que una agente del operativo procedió a cachearla y localizó el disco duro, que quedo en ese momento intervenido. Inmediatamente después, la mujer abandonaba el domicilio, según se recoge en el acta de registro.







