Las dos docentes citadas a declarar este martes como imputadas en el caso del colegio Highlands El Encinar, en el que se investigan los supuestos abusos a menores del excapellán del centro, han conseguido retrasar su comparecencia ante la jueza para poder prepararla mejor. La semana pasada, su condición pasó de meros testigos a investigadas, por lo que solicitaron este aplazamiento y la magistrada lo ha concedido y ha traspasado esta cita a septiembre. Este cambio también afecta al exdirector del centro, Jesús María Delgado, a pesar de que él mantiene su condición de testigo.

La declaración de una de las niñas a principios de junio ante la jueza fue lo que propició el cambio de condición de las profesoras. En ella, la menor relató que sufrió tocamientos y que se lo contó a las maestras, pero estas “pasaban” de ella. Según ratificó la niña en una entrevista conducida por una psicóloga, “se lo decía a sus profesoras, pero no la creían”. La pequeña aseguró que se lo dijo a las profesoras todas las veces que le pasaba “desde febrero a mitad de marzo”. Además de a esta pequeña, se tomó declaración a otra denunciante en una cámara Gesell, una habitación especial para recoger el testimonio de víctimas vulnerables y que no tengan que repetirlo una y otra vez a lo largo de todo el proceso.