Una investigación financiada por la Unión Europea y liderada por científicos españoles ha detectado la presencia de Toxoplasma gondii en el 4,1% —una de cada 25 unidades— de bolsas de ensalada a la venta en 10 países del continente. Este protozoo es el causante de la toxoplasmosis, una infección que suele cursar de forma leve o asintomática en personas sanas, pero que supone un riesgo elevado para pacientes inmunodeprimidos y mujeres embarazadas, en las que puede causar daños al feto.

El trabajo, publicado en Eurosurveillance, revista del Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), es el mayor realizado hasta la fecha y supone un hallazgo relevante en un ámbito de la salud pública que aún tiene muchos interrogantes por resolver a pesar de la elevada prevalencia de la infección: uno de cada tres europeos contrae la toxoplasmosis en algún momento de la vida, según los estudios publicados.

Aunque las principales vías de exposición al parásito son conocidas —heces de gatos que hacen vida en el exterior, verduras crudas no lavadas y productos cárnicos crudos o curados—, la investigación destaca en sus conclusiones que “la contribución de las distintas fuentes de infección por Toxoplasma gondii entre la población sigue siendo en gran medida desconocida”. En este sentido, sigue el texto, “este estudio aporta evidencias sobre la contaminación de las ensaladas, lo que representa un riesgo potencial para los consumidores”.