El presidente estadounidense, Donald Trump, abandonará la cumbre del G-7 en Kananaskis (Canadá) esta misma noche, un día y medio antes de lo previsto, para “atender muchos asuntos importantes” en Washington, según ha anunciado este lunes su portavoz, Karoline Leavitt. La precipitada marcha del presidente coincide con un grave aumento de las tensiones en Oriente Próximo.
Poco antes del anuncio de la portavoz, Trump había instado a la población de Teherán a evacuar “de inmediato” la capital iraní. Las fuerzas armadas israelíes han lanzado la misma advertencia, al anticipar que golpearán “objetivos militares” en la zona.
El presidente estadounidense, que llegó el domingo al enclave en las Montañas Rocosas, había participado en las sesiones plenarias de este lunes en la reunión de líderes de democracias desarrolladas. También había mantenido reuniones bilaterales con el anfitrión, el primer ministro canadiense Mark Carney; el canciller alemán, Friedrich Merz; el jefe de Gobierno británico, Keir Starmer; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro japonés, Shigeru Ishiba.
Este martes tenía previsto haberse reunido con el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que aterrizaba en Canadá al mismo tiempo que la Casa Blanca anunciaba la marcha de Trump.











