La dirección del PP cree que Pedro Sánchez desea que Alberto Núñez Feijóo presente una moción de censura en su contra con el apoyo de Vox para “desviar el foco” del caso Cerdán, y por eso se reafirma en no promoverla. La cúpula popular ha llegado a esa conclusión después de escuchar al presidente del Gobierno retarles este lunes a presentarla. Por eso el PP ha vuelto a descartar esta iniciativa, a pesar de la presión de Vox y de una parte del partido. Pero, aunque mantenga su rechazo a la moción, el PP sí pretende hacer mella en los socios del PSOE por sostener al Gobierno pese al escándalo. “Quien apoye hoy al sanchismo estará deslegitimado mañana para hacer política”, ha cargado el portavoz popular, Borja Sémper, aumentando la presión sobre los aliados del Gobierno.

La cúpula del PP sigue pensando que una moción de censura contra Sánchez en estos momentos implicaría reforzarlo, porque no hay números para que prospere. “Hoy una moción de censura es un balón de oxígeno al sanchismo. Y le puedo asegurar que el PP no le va a dar un balón de oxígeno”, ha subrayado el portavoz popular en una comparecencia en la sede del partido en la calle Génova.

Pero, pese a no ir adelante con la moción, el PP sigue subiendo día a día la presión a los socios del Ejecutivo, instándoles a que dejen caer a Sánchez. No tanto porque la cúpula crea que vaya a conseguir que cambien de opinión, sino porque al menos pretende desgastarlos por mantener su apoyo al Gobierno en estas circunstancias. “Queremos lanzarle un mensaje a los socios del Gobierno”, ha expresado hoy Sémper desde Génova. “Si no se han sentido insultados por las no explicaciones de Pedro Sánchez, se les terminan las excusas y las vaguedades”. El portavoz ha criticado que estos partidos ―Sumar, Junts, ERC o el PNV― “han tapado a Sánchez estos meses, pero hoy son ellos los que no se pueden esconder. De su reacción se derivará si dan por buena la corrupción o no”. “Si quieren mancharse con este tsunami de corrupción que hagan lo que están haciendo”, ha martilleado.