A Lara Álvarez (Gijón, 39 años) la acompaña su madre en esta mañana de presentación tras un tiempo alejada de la televisión. Su familia es central en su vida, y su tatuaje en el brazo lo dice: lleva escrito Keep it simple (no te compliques). Se lo hizo con su hermano en su primer viaje juntos, por Bali. Estaba también en un crucero familiar cuando la llamaron para ofrecerle una oportunidad: el concurso con realidad aumentada La conexión, que se estrena en prime time este verano en La 1.

El momento venía labrándose desde 2022, cuando dejó Supervivientes por decisión propia para buscar nuevos caminos. Sabía que saltaba al vacío. Y el suelo tardó en llegar. El estreno todavía ha tardado más. El concurso lleva un año grabado (tenía hasta un flequillo del que hoy se ríe). Pero era precisamente este formato familiar que apela al espectador el cambio que buscaba una presentadora que antes había picoteado en MotoGP, deportes en Marca TV o Me resbala, aunque nunca en concursos culturales. Los altibajos también han estado ahí, y apuestas como A tu bola no salieron bien. En plena rueda de prensa antes de la entrevista, incluso aprovecha a apelar a los directivos presentes: “Tengo muchas ganas de trabajar”.