La Internet Research Agency, la agencia de desinformación rusa fundada por Yevgueni Prigozhin en San Petersburgo, se hizo famosa por usar cuentas falsas para sembrar división política y manipular la opinión pública en países como EE UU. La estrategia de Pravda, el nuevo ecosistema de propaganda y desinformación del Kremlin, es “inundar” los motores de búsqueda para que los modelos de inteligencia artificial (IA) sean “entrenados” con información falsa. Como dijo el propagandista John Mark Dougan en una conferencia para funcionarios rusos en Moscú: “Al impulsar estas narrativas rusas desde la perspectiva rusa, podemos cambiar la inteligencia artificial a nivel mundial.”
La dificultad es mínima. Por un lado, las plataformas digitales han desmantelado sus departamentos de verificación de contenidos y dejado de financiar los externos. Por otro, las empresas de IA extraen contenidos de Internet de forma tan indiscriminada para entrenar a sus modelos que se les cuelan imágenes de violencia cruda y abuso sexual infantil. Un tercer argumento es que el relato del Kremlin y el de la Casa blanca están tan alineados como lo estuvieron durante la campaña presidencial de 2016. Pero ahora las empresas que hacen los modelos de IA trabajan para Donald Trump.






