La constructora Acciona ha trazado un cortafuegos para proteger a su primera línea directiva del escándalo ocasionado por el supuesto pago de mordidas al exministro de Transportes, José Luis Ábalos, y su asesor, Koldo García, a cambio de contratos de obra pública adjudicados entre 2018 y 2021, durante la etapa de ambos en el Ministerio de Transportes. La suma de los concursos ganados en posible fraude supera los 500 millones de euros. Acciona, cotizada en Bolsa y controlada por la familia Entrecanales, una de las sagas con mayor trayectoria en la ejecución de infraestructuras públicas en España, ha abierto una investigación interna tras haber sido señalada por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en un detallado informe sobre el caso Ábalos, en el que se destapa el amaño de numerosas licitaciones. La empresa ha expresado total “desconocimiento, sorpresa y preocupación” ante los hechos investigados.

A lo largo de un largo relato por parte de la UCO se ofrecen todo tipo de indicios que conducen a Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE, cargo del que ha dimitido esta tarde, como intermediario o “gestor” de una batería de “contraprestaciones económicas” que Acciona habría pagado a Ábalos y García. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha calificado de “gravísimos” esos indicios durante una rueda de prensa celebrada en la sede del PSOE en Madrid, en la que actuaba como secretario general de los socialistas. El terremoto político es de enormes dimensiones, aunque Sánchez descarta el adelanto electoral.