La mayoría de los coches que se venden en Europa (casi el 60%) son ya SUV o todocaminos, vehículos altos similares a los todoterrenos aunque de estilo más deportivo. Según un nuevo informe de Transport & Environment (T&E), la principal agrupación de ONG que trabajan en transporte y medio ambiente en Europa, esto está elevando medio centímetro al año la altura media de los automóviles, lo que tiene consecuencias en la seguridad vial de las ciudades: los morros elevados generan más puntos ciegos para los conductores —sobre todo a la hora de ver a niños— y aumentan la probabilidad de daños para las personas en caso de atropello. Reportes anteriores hablan también de que estos vehículos más grandes generan más emisiones. La patronal Anfac rechaza que estos vehículos más grandes sean más peligrosos y defiende que el informe de T&E “no considera la evolución del diseño y las mejoras tecnológicas”.
Los investigadores han consultado las especificaciones técnicas de los vehículos vendidos en toda Europa (Unión Europea, Reino Unido y Noruega) desde 2010 a 2024 y ha constatado que, en estos 14 años, la altura media del morro de los vehículos ha pasado de 76,9 centímetros a 83,8. Sin embargo, hay SUV muy vendidos con morros mucho más altos, como modelos de Jeep de 123 centímetros, de Land Rover de 115 o de Jaguar de 105.







