Esperar la cola de las cajas atendidas para pagar una prenda empieza a ser un gesto del pasado. Al menos en Zara, el buque insignia del gigante del textil Inditex, donde la implantación de un mayor número de cajas de autocobro en las tiendas que inaugura y renueva, y el despliegue de la nueva tecnología de alarmado de sus productos, están cambiando el método con el que los clientes abonan los mismos.
Al menos, según los datos aportados por Inditex. Según desveló ayer su responsable de relación con los inversores, Gorka García-Tapia, el número de ventas que se procesaron a través de cajas de autocobro prácticamente se doblaron respecto al año anterior, en el conjunto del grupo. Además, detalló que esas transacciones alcanzaron el 90% del total “en algunas de nuestras tiendas más relevantes”, aunque no detalló cuáles. Un ejemplo de establecimiento en el que este tipo de cajas tienen una presencia destacada es el Zara de Plaza de España, el más grande del país con casi 8.000 metros cuadrados de superficie, y que tiene una zona dedicada en exclusiva a estos puntos.
También los ha instalado en la recién inaugurada tienda en el centro comercial The Grove en Los Ángeles, o en la ubicada en la ciudad china de Nanjing, considerada la más avanzada a nivel digital de toda su red mundial. Los porcentajes compartidos ayer por Inditex no tienen en cuenta los pagos que se realizan a través de la app dentro de las tiendas, una funcionalidad que la compañía está introduciendo en algunas de ellas.






