Están como en casa. Los senadores populares caminan sonrientes antes de entrar a la sesión de control al Gobierno de este martes en el Senado. La mayoría absoluta que ostentan en la Cámara les sirve para atornillar a los ministros de Pedro Sánchez cada semana. Este martes, tras la publicación del auto del Tribunal Supremo que sitúa a García Ortiz —al que el Gobierno apoya— al borde del banquillo por un supuesto caso de revelación de secretos en el caso que investiga el fraude fiscal de la pareja de Isabel Díaz Ayuso, en cada pregunta, los populares se han dedicado a recordar que el fiscal debería irse ya, de inmediato. Ha sido una especie de coreografía muy bien engrasada. Senador a senador. Pregunta a pregunta. Y siempre, eso sí, antes de la formulación de la cuestión, que en teoría iba dirigida a alguno de los siete ministros presentes.

—¡Son las 16.05 y el fiscal procesado sigue sin dimitir!

15 minutos después:

–¡Son las 16.20 y todavía no ha dimitido el fiscal!

Siete minutos más tarde: