Las poblaciones de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) siguen creciendo en toda España gracias en buena medida a la recuperación de esta especie en Andalucía, donde el último año volvió a batirse el récord de nacimientos, con 11 nuevos ejemplares, una cifra que representa entre el 25 y el 40% de todos los nacidos en la red de cría internacional. Y la especie mira cada vez más al sur, pues la Junta de Andalucía ha anunciado su reintroducción en el gaditano parque natural de Grazalema, que se convertirá en el hábitat más meridional de toda la Unión Europea para esta ave necrófaga de gran tamaño (puede sobrepasar los 2,80 metros de envergadura) que, no obstante, sigue incluida en el Libro Rojo de las Aves de España en la categoría de “En peligro de extinción”.

Los Pirineos sigue siendo el principal reducto del quebrantahuesos en la península Ibérica, pero es Andalucía, donde la especie se extinguió en 1987 (antes lo había hecho en los Picos de Europa), la comunidad con una mayor expansión en los últimos años. Aquí se identifican ya una docena de territorios de cría y también aquí se encuentra el centro de cría de donde cada año salen pollos de quebrantahuesos hacia otros lugares de España y de otros países.