TikTok confirmó la semana pasada que ha bloqueado a nivel mundial el hashtag #SkinnyTok. La plataforma movió ficha tras la presión de diversas autoridades europeas sobre la influencia de una etiqueta que “idolatra la delgadez extrema”. Según la Alianza Nacional para los Trastornos Alimentarios de Estados Unidos (NEDA, por sus siglas en inglés), la palabra es tan famosa que se ha extendido a redes como Instagram, Facebook y YouTube, acumulando más de medio millón de publicaciones. Fue la ministra francesa de Medios Digitales, Clara Chappaz, la que en abril alertó sobre el riesgo de estos contenidos. La Comisión Europea tomó nota y, según ha informado The New York Times, se inició una investigación sobre el hashtag que ha llevado a ocultarlo de la red. Ahora mismo, la búsqueda de #SkinnyTok en TikTok lleva a un mensaje que, bajo el epígrafe “No estás solo/a”, dice: “Si tú o alguien que conoces tenéis dudas sobre la imagen corporal, la alimentación o el ejercicio, es importante que sepáis que hay ayuda disponible y que no estáis solos” e incluye un link a una página informativa de recursos sobre trastornos alimenticios.
La política francesa no fue la primera en dar la voz de alarma. Las periodistas especializadas en imagen corporal llevan meses informado de la etiqueta y de la irrupción de la reina del movimiento, Liv Schmidt, una influencer de la delgadez de 23 años que tras ser varias veces suspendida de TikTok se pasó a Instagram, donde acumula más de 300.000 seguidores y cobra cuotas mensuales con consejos para adelgazar. La que fuese becaria en Bvlgari y Goldman Sachs, que documentó cómo perdía diez kilos a base caminar mucho por Nueva York y pasar hambre, acumulaba 700.000 seguidores en TikTok.






