Sucedió el año pasado, durante una práctica de las selecciones juveniles argentinas en el predio de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en la periferia de Buenos Aires. A la espera de un partido del equipo de Lionel Scaloni, Lionel Messi pasaba el tiempo mirando un entrenamiento de los pibes. El 10 se cuida de emitir sentencias futbolísticas en público, pero esa vez verbalizó, al costado del campo de juego, un elogio que no pasó desapercibido para quienes estaban cerca. “Es bueno”, dictaminó como lo que es, un Zeus de la pelota, señalando a Franco Mastantuono, un mediapunta zurdo, elegante y de gran pegada, entonces un chico de 16 años.

Mastan tendrá 18 a partir del 14 de agosto. Y lo que percibió Messi ya lo comprobaron millones. Mastantuono debutó en la selección argentina mayor, fue el mejor jugador de River Plate en lo que va de 2025 y alcanzó un acuerdo con emisarios del Real Madrid a Buenos Aires al que aún le resta el contrato entre los clubes: cómo se pagarán los 45 millones de euros del pase y cuándo el jugador dejará el plantel de Marcelo Gallardo y se sumará al de Xabi Alonso, si después del Mundial de Clubes o cuando River finalice su participación en la Copa Libertadores, torneo en el que está clasificado para los octavos de final.