El Constitucional celebra el martes su primer pleno dedicado a la ley de amnistía con la intención de que la sentencia que avalará la norma esté lista a finales de junio o como muy tarde la primera semana de julio. Los magistrados progresistas trabajan con este calendario a pesar de la resistencia del sector conservador, que ha intentado retrasar el fallo con diversas iniciativas.
En el tribunal se trabaja con la idea de que durante la deliberación de la norma, este bloque insistirá en que el órgano de garantías debería esperar a que la justicia europea se pronuncie sobre la ley, dejando en suspenso la sentencia hasta entonces. Esta tesis no tiene ninguna posibilidad de prosperar, dado que el grupo progresista, mayoritario en la actualidad, la rechaza de plano, según fuentes de la institución.
La primera aproximación al borrador de sentencia ―distribuido a los magistrados la pasada semana― va a consistir en la presentación y defensa de la propuesta de la vicepresidenta del tribunal, Inmaculada Montalbán, que ha dirigido el equipo de abogados que ha preparado el texto. La ponencia recoge algunas tachas a aspectos secundarios de la ley, pero en el tribunal se da por hecho que la verdadera batalla irá más allá y se centrará en una enmienda a la totalidad del bloque conservador, que considera directamente inconstitucional la figura de la amnistía.






