A la pregunta de cuándo será obligatorio el uso de la luz de emergencia V16 en el coche, la respuesta no puede ser más clara: desde el 1 de enero de 2016. Este tipo de luces de emergencia aprobadas por la Dirección General de Tráfico (DGT) tienen un objetivo común: reducir el riesgo que supone salir del coche en caso de vernos involucrados en un accidente o percance y, al mismo tiempo, ser visibles para el resto de los conductores que transitan por la calzada. Sin embargo, estos pequeños dispositivos luminosos no solo dejan atrás a los típicos triángulos de emergencia que nos han acompañado durante lustros, sino que la tecnología empleada en ellos revolucionará la forma de entender los avisos de emergencia en carretera.

Según las palabras del director de la Dirección General de Tráfico hace ya tiempo, Pere Navarro, recordaba que en autopistas y autovías “nadie debería bajar del vehículo al haber mucho tráfico rodado y suponer un riesgo cierto para la integridad personal”. Y añadía: “En 2022, fallecieron atropelladas 16 personas que se habían bajado del coche”.

Por eso mismo, la tecnología también nos ayuda a prevenir y bloquear amenazas, aunque estas, en principio, no lo sean a simple vista. Y ahí es cuando hacen su aparición las balizas de emergencia V16. Los beneficios de recurrir a ellas son muy elevados si se comparan con otros métodos antiguos de señalización de accidentes en una vía. Destacan los siguientes: