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Los choques por el uso de las lenguas cooficiales —la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha cumplido su amenaza y se ha ausentado durante las intervenciones en euskera y catalán del lehendakari y el presidente de la Generalitat— y la reclamación concertada de los barones populares de elecciones anticipadas, ha opacado los debates sobre vivienda en la Conferencia de Presidentes. Al final del encuentro, tras unas cuatro horas de reunión, Ayuso ha justificado así su gesto: “Se quiere visibilizar un Estado plurinacional que no somos”. El lehendakari vasco, Imanol Pradales, ha criticado el “espectáculo bochornoso” de la reunión: “Visto lo visto, no sé si merece la pena volver”. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha destacado que la presidenta madrileña se ha quedado “sola” en su gesto: “No la ha secundado ningún otro presidente del PP”. También ha lamentado no haber conseguido ningún acuerdo: “Pedían retiradas de proyectos de ley que forman parte del plano legislativo... y a la inversa, tampoco ellos han aprobado cuestiones que nosotros planteábamos”. Algunos presidentes autonómicos —los populares de Murcia, Cantabria, Galicia o Andalucía, pero también el socialista de Castilla-La Mancha— han reclamado un nuevo sistema de financiación.






