Los miembros de la OTAN exhiben su división en torno al nuevo objetivo de gasto militar que se fijará en la Alianza. Algunos países, con España a la cabeza, han insistido en la reunión de ministros de Exteriores que se ha celebrado este jueves en Bruselas en que el debate no tiene que girar en torno a porcentajes fijos, sino sobre “el cumplimiento de los objetivos de capacidades” que acaba de aprobar la organización transatlántica. Otros, encabezados por Estados Unidos y el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, respaldan que en la cumbre que tendrá lugar a finales de mes en La Haya se establezca un compromiso del 5% del PIB —la cifra con la que Donald Trump ha amenazado a sus aliados europeos desde su regreso a la Casa Blanca—.
La ministra de Defensa española, Margarita Robles, ha afirmado que España es capaz de cumplir con un gasto del 2% —al que se comprometió en abril para alcanzarlo este mismo año— con los objetivos relativos a capacidades a los que se ha dado luz verde en la reunión de este jueves. “Nosotros entendemos que en el momento actual, con los objetivos que se nos han adjudicado, España, con el cumplimiento del 2%, puede hacer frente a ello”, ha declarado la ministra a la prensa durante la reunión en la sede de la OTAN. Robles ha matizado que “evidentemente, si fuera necesario incrementar” el porcentaje de gasto militar para cumplir con los objetivos de capacidades militares, “se incrementaría”. “Entendemos que hay otros países que quieran y que puedan necesitar incrementar ese compromiso al 3,5% o al 5%”, ha agregado la ministra.






