El acusado habría actuado como integrante de Los Piratas, una célula vinculada al Tren de Aragua.

La investigación sostiene que el dirigente venezolano negoció y financió el crimen del exteniente, ejecutado por integrantes del Tren de Aragua en Santiago.

El repartidor realizó labores de vigilancia, trasladó a los secuestradores y grabó el video del secuestro que se presume fue enviado a los mandos altos del Tren de Aragua.