La tensión en el acto independentista con motivo de la Diada obliga a la policía catalana a establecer un fuerte control de seguridad con la esperanza de evitar enfrentamientos

La izquierda radical trata de expulsar a los de Sílvia Orriols de los espacios más simbólicos de la celebración

La policía contiene a los contrarios con el uso de las porras y realiza varias detenciones