Los telegramas de despido comenzaron a llegar el miércoles de la semana pasada a los empleados de la fábrica de Tres Arroyos, en Capitán Sarmiento, que llevaba operando más de 30 años en la ciudad.El impacto en los comercios locales y en el movimiento económico del pueblo se comenzó a sentir tras las desvinculaciones.

La medida tendrá vigencia por 15 días y obliga a la empresa a reincorporar los trabajadores desvinculados de las plantas de Capitán Sarmiento, Esteban Echeverría y Pilar.

La parálisis de la avícola ya se traduce en un menor consumo, alquileres atrasados, reducción de servicios y trabajadores que empiezan a preguntarse si podrán seguir viviendo en…