Durante agosto y septiembre, las llamas han devorado más de 50.000 hectáreas de vegetación en unos 25 municipios, informaron las autoridades.

Uno de los incendios avanzó desde otro municipio, mientras otro frente presenta dificultades por las condiciones del terreno.

Mientras los equipos de emergencia siguen combatiendo las llamas, varios puntos permanecen bajo vigilancia.