La destrucción de puentes y carreteras dificulta además el abastecimiento de decenas de comunidades aisladas.

Nepal elevó este lunes a 1.355 los muertos y mantuvo en 4.996 la cifra de desaparecidos a casi dos semanas desde la mortal riada.

Las autoridades nepalíes cifraron en 5.133 las personas que continúan desaparecidas en el país, entre ellas 587 turistas extranjeros.