Lo que presiona a la baja los salarios no es el pasaporte, sino el estatus. La alternativa al discurso antiinmigración no consiste en negar que puedan existir efectos distributivos ni en repetir que "la inmigración siempre es buena" y cerrar el debate. Consiste en preguntar quién gana y quién pierde, en qué circunstancias, mediante qué mecanismos y bajo qué instituciones. Y hacer política con ello

La política de deportaciones y de rechazo e las minorías despierta una fuerte inquietud en un país que dio a luz al nazismo en los años 30 del siglo XX

Los ultras son más votados por los hombres que por las mujeres, pero su éxito es bastante transversal.