La sequía en las montañas Rocosas obliga a los osos negros a moverse, lo que aumenta los encuentros con las personas que, en ocasiones, tienen consecuencias mortales

La sequía en las montañas Rocosas obliga a los osos negros a moverse, lo que aumenta los encuentros con las personas que, en ocasiones, tienen consecuencias mortales

La sequía y escasez de alimentos están forzando a los osos a buscar comida en áreas urbanas.