El pronunciamiento de la defensora causó una fuerte polémica, tras las críticas al presidente De La Espriella por un video caminando entre cadáveres de guerrilleros.

Iris Marín Ortiz advirtió que incluso en escenarios de guerra existen límites y que la dignidad humana debe ser preservada.

La funcionaria afirmó que el Estado y el Gobierno “no pueden entrar en una competencia por demostrar quién puede ser más cruel”.