Un hombre de 66 años recibió un riñón de cerdo genéticamente modificado y logró vivir durante nueve meses con el órgano antes de recibir un trasplante renal humano.

El riñón de cerdo funcionó de inmediato y no se detectó transmisión de patógenos porcinos.

Este avance es un paso significativo en la búsqueda de alternativas al déficit de órganos humanos para trasplante, dado que 100.000 personas en EE. UU. esperan un riñón.