No podemos permitir que quienes reclutan niños terminen utilizando la justicia para impedir que el Estado los rescate.

El Estado tiene la obligación de salvar a esos niños y de perseguir sin tregua a quienes se los llevaron. Las dos cosas.

No podemos permitir que quienes reclutan niños terminen utilizando la justicia para impedir que el Estado los rescate.