En Sartre. Contra la corriente. Argumentos para un retorno, Eduardo Grüner no escribe una introducción al existencialismo ni una biografía intelectual de Jean-Paul Sartre. Fiel a una trayectoria ensayística que siempre entendió la crítica como una forma de intervención política, el autor propone algo más ambicioso: discutir las razones por las cuales conviene volver a leer a un pensador que buena parte de la filosofía del siglo XX –desde el estructuralismo hasta el posestructuralismo– dio por superado. Su respuesta es tan sencilla como provocadora: porque las preguntas que Sartre formuló sobre la libertad, la historia, la responsabilidad y el compromiso siguen siendo las nuestras. Grüner se mueve con soltura entre la filosofía y la política, evitando tanto la veneración como el ajuste de cuentas.