Cuando el teléfono sale deja de estar en un entorno controlado y comienza a interactuar con redes, dispositivos y conexiones desconocidas.

Los avances tecnológicos han dado nuevas herramientas a los ciberdelincuentes para diseñar estafas cada vez más sofisticadas.

Cuando el teléfono sale deja de estar en un entorno controlado y comienza a interactuar con redes, dispositivos y conexiones desconocidas.